
Como me gustan los comentarios anónimos, y sobre todo los despectivos...
Esta entrada va dedicada a ti Anónimo de las narices, sí, tú, el que me ha dejado una perla como esta:
Eres un hijo de la gran puta. Aprende explicar, montón de mierda.
Desde luego una joyita, lástima de tiempo que malgastaron tus padres enseñándote a leer.
Puede que yo necesite aprender a explicar, pero tu puede que necesites aprender a hablar, mamarracho. Que te quede claro, escribo este blog con el poco tiempo que tengo libre, no espero nada a cambio, tan solo pretendo ayudar...
Así que desde ahora, anónimo de las narices, si me quieres decir algo, por lo menos ten la decencia (si sabes lo que es eso) de dejar tu nombre.
Bueno, ahora para todos los demás. Ante todo perdonad este absceso ira, pero es que... llega uno tan contento de pasar un buen fin de año, con un gran espíritu navideño y se encuentra esto... y como no soy de piedra, pues eso, que me enfado.
Desde ahora los comentarios anónimos no están permitidos.
Feliz año nuevo a todos.