16 agosto 2007

El juego que ignoré

Si, es cierto, siempre había ignorado este juego por considerarlo tonto, o al menos extremadamente extraño, pero ayer en Ubuntulife lo recomendaron, y además de eso añadieron un vídeo del juego, y me llamó la atención.

Y sí, es que después de un año casi dedicándome a esto del ocio en Linux me descargar el Xmoto, y no solo eso, sino que me tiré más de cuatro hora jugando con el.

Según su publicidad, xmoto es es un emocionante juego de plataformas de motocross en 2D, donde la física juega un papel muy importante en el juego. Necesitas controlar la moto hasta el límite si quieres tener una oportunidad para terminar los niveles más difíciles.

Pero lo que no te dice es que tienes que llevar una moto por unos sitios extrañísimos y no solo los leyes físicas son muy importantes, sino el propio equilibrio del piloto y la moto. Casi siempre acabas estampado contra algo o simplemente en el suelo, pero es entretenidísimo.

Las pantallas pueden resultar un poco frikis, pero cumplen con su misión, hacernos sufrir y obligarnos a controlar la moto al máximo, además la posibilidad de descargar récords desde internet los proporcionan una sensación de pique.

Cuenta con un montón de distintas pantallas, y además cada poco se descarga nuevas, así que te vas encontrando novedades de tanto en tanto.

En definitiva, un buen juego, con unos cuidados menús, con posibilidad de multijugardor, buenos y peculiares gráficos 2D y un movimiento del conductor y la moto muy realistas.



El juego está disponible para descargar desde getdeb.

Torronteras, cuidado que ahí voy yo.

3 comentarios:

  1. Hijo del Opio10:02

    Pues si, es muy diferente a lo que parece a primera vista el juego, lastima que no soy muy aficionado a estos juegos(no se cual sea el genero especifico, si es que lo tiene), soy mas de los de naves XD

    ResponderEliminar
  2. Hijo del Opio10:05

    Por cierto, había olvidado decirte esto: Muy buen trabajo, tienes un excelente Blog ^^

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias.
    Siempre es agradable que te digan cosas así.

    ResponderEliminar